Los Yungas, un paraiso natural amenazado
Posted on 08. Feb, 2011 by admin in NOTICIAS
Por: Eduardo Franco Berton
Tal vez entre uno de los lugares más majestuosos que se pueden visitar en Bolivia están los hermosos valles cálidos y húmedos de Los Yungas, situados al norte del departamento de La Paz, considerados como una de las eco regiones más ricas en biodiversidad del país, debido al alto contenido de especies de flora y fauna que albergan sus densos y tropicales bosques. Hogar de algunas especies bandera para la conservación internacional como lo son; el Oso Andino o Jucumari (Tremarctos ornatus) y el gallito de las rocas (rupícola peruviana) ambos en peligro crítico de extinción según el libro rojo de la UICN.
Los Yungas se encuentra ubicado en la bajada de la cordillera oriental de los andes, dirigiéndose hacia el inicio de la cuenca amazónica, ubicado a una altura entre los 600 y los 2.500 metros sobre el nivel del mar, caracterizado por sus espesas selvas y verdes laderas, lluvias abundantes, profundos precipicios de hasta 900 metros, ríos caudalosos, cascadas de agua pura y cristalina que caen de lo alto de sus cerros, comunidades afro bolivianas que bailan al ritmo y folklore de la saya boliviana, y la famosa “ruta de la muerte”, uno de los principales atractivos para los turistas que vienen de diferentes partes del mundo, en busca de aventura extrema y turismo ecológico.
Denominada así por la cantidad de accidentes trágicos registrados, la ruta se ha cobrado la vida de más de dos mil personas según datos no oficiales, de esa manera en el año 1995 el Banco Interamericano de Desarrollo la bautizó como la carretera más peligrosa del mundo. Desde la inauguración del nuevo tramo La Paz – Coroico en 2008, hoy la vía permanece cerrada y solo permite el paso a los vehículos que realizan el mantenimiento del camino y a los temerarios turistas que se aventuran a bajar en bicicleta por el intrépido recorrido, para llegar como destino final hasta la ciudad de Coroico.
Quienes optan por realizar esta emocionante expedición de ciclismo de montaña, la describen como una experiencia única y fascinante; un lugar para manejar con mucho cuidado y precaución, afirma el guía de turismo Pedro Salazar, quien dice que el camino ya se ha cobrado la vida de trece turistas, quienes no tomaron en cuenta las recomendaciones de velocidad y lamentablemente cayeron por el precipicio. Y es que los profundos riscos a un costado de la angosta ruta de escasos tres metros de ancho no admiten errores, algunos cientos de cruces en memoria de los fallecidos son un escalofriante recordatorio de ello. No obstante, quienes concluyen el recorrido lo describen como una experiencia realmente extraordinaria. Este es un lugar mágico, donde la naturaleza, la emoción y el peligro convergen en una aventura sin igual, señala Pedro Salazar.
Coroico
Al cabo de unas horas del ciclismo de montaña se llega a la pintoresca ciudad de Coroico, capital de la provincia Nor Yungas, designada según ley como una “Zona prioritaria de desarrollo turístico” debido a la importancia que esta zona representa para el turismo boliviano.

Esta es una pequeña ciudad prehispánica que ocupa una superficie de 3.000 Km2 y tiene una población de 12.237 habitantes, con un clima agradable sub tropical que varía entre los 18°C y 25°C, dependiendo de la estación, un paraíso para el trekking y la aventura, desde el pueblo se pueden realizar caminatas en el día por los alrededores de sus comunidades, campo y bosque.
Actividades como la práctica de deportes acuáticos en el río Coroico, ciclismo de montaña, montar a caballo o la caminata por sus calles coloniales entretienen a quienes llegan hasta el lugar, así también esta es una zona muy propicia para realizar el agroturismo, debido a la característica del sector, en un recorrido guiado se pueden apreciar las plantaciones de coca, banana, café, frutas cítricas entre otros que se constituyen en el motor económico de la región. Estos son algunos de los atractivos turísticos que la ciudad ofrece, llenando las expectativas de los visitantes que llegan en busca de un refugio para descansar del estrés de las grandes urbes. Preparada para recibir a turistas, nacionales o extranjeros y satisfacer sus comodidades y exigencias, con una gran variedad de hoteles, y restaurantes para distintos gustos.
Comunidades afro bolivianas
Una de las comunidades más populares de Los Yungas es la de Tocaña, bastante conocida por ser la cuna de la música y baile de la Saya. El mejor momento para visitar la comunidad es cuando se encuentran en la fiesta de la saya, la gente baila, canta y toca sus instrumentos de una manera tal que hace pensar más en Senegal que en Bolivia. Los afro bolivianos caracterizados por su gran amabilidad y alegría son el complemento necesario que llena de vida a este maravilloso lugar.
Algo peculiar de las casas es que se encuentran esparcidas entre los frutales y las plantaciones de una manera muy interesante. Dedicados principalmente a la agricultura como fuente de subsistencia los afros bolivianos comentan que se encuentran bendecidos de habitar en valles tan fértiles como estos, cuyas tierras tienen la bondad de permitirles cultivar un sinfín de productos como el café, frutales cítricos, verduras y hortalizas. El mejor café de Bolivia se cultiva en Los Yungas, y se exporta a distintos países de Latinoamérica, es tan bueno como el café colombiano, comenta orgulloso don Américo Gemio, poblador de Tocaña.
Problemas de conservación
Cultivos de hoja de coca
Lamentablemente, esta zona no está libre de problemas que afectan su conservación y al turismo en sí. Es así, que uno de los principales amenazas al lugar son las plantaciones excedentarias de la milenaria hoja de coca, las cuales se han incrementado y proliferado en los últimos años de una manera alarmante, llegando a afectar áreas de bosque pristino, las cuales han sufrido seriamente por el incremento de la colonización de migrantes de distintas partes del país que vienen con la esperanza de poder mejorar su economía realizando estos cultivos, dado la alta rentabilidad que generan anualmente. Y tomando en cuenta que se pueden obtener hasta tres cosechas por año.
Las facultades climatológicas de los bosques Yungeños, con una humedad constante y buena precipitación fluvial lo convierten en el hábitat ideal para este tipo de plantaciones. Los datos reflejados por las Naciones Unidas en el 2010 indican que los cultivos de coca en Los Yungas han alcanzado las 7000 hectáreas, ubicándolo como el segundo lugar de mayor producción a nivel nacional después del Chapare, ubicado en los valles de Cochabamba.
Los problemas que estas plantaciones ocasionan a los bosques son: la tala ilegal, quemas, colonización de tierras y aumento de presión sobre la selva que debe ser deforestada para poder albergar los cultivos, inclusive se desmontan hasta bosques en pendiente para adaptarlos como zonas de cultivos, los cuales se expanden hasta el norte de La Paz, afectando a los ríos que fluyen al Amazonas, considerado como el pulmón de la humanidad. Estos daños al ecosistema son irreparables e incuantificables dado que es una innumerable cantidad de biodiversidad que se está perdiendo cada año en los valles de Los Yungas.
Minería aurífera
Otro de los problemas que afecta seriamente al lugar es la tradicional minería aurífera, por la cual se extraen minerales preciosos como el oro, la cual provoca una alta contaminación al agua de los ríos, puesto que las colas y lodos generados por esta actividad son vertidos directamente a estos, contaminándolos con químicos altamente tóxicos como el mercurio, utilizado para extraer el oro, el cual al permanecer en el agua se llega a convertir en metil – mercurio por medio de la actividad microbiana, llegando a acumularse en la cadena alimenticia, algo muy preocupante para la fauna acuática y por sobre todo para las personas que pescan, venden o consumen este pescado contaminado, atentando seriamente contra su salud y las de las demás personas.
Por otra parte, los derrumbes ocasionados por la actividad minera son bastante frecuentes, los que terminan arrasando con árboles, arbustos y todo lo que se encuentre en el lugar y llenan los ríos con sedimentos que luego son arrastrados por varios kilómetros alterando el ciclo hidrológico de otras cuencas hidrográficas.
Debido al alto potencial hídrico que presenta la zona, se considera que Los Yungas tienen un gran potencial para la implementación de esquemas de pagos por servicios ambientales o arreglos recíprocos por agua, los cuales pueden ayudar a mitigar y reducir la degradación ambiental que sufre actualmente este santuario natural. Motivo de ello se tiene previsto el realizar algunos estudios a futuro que puedan determinar esta situación.
Alcides de Orbigny célebre viajero naturalista francés, dijo una vez: Si la tradición ha perdido los antecedentes de donde estuvo situado el paraíso, el viajero que visita estas regiones de Bolivia, siente enseguida el impulso de exclamar: Coroico – Yungas, “Aquí está el edén perdido”. Lamentablemente si no se toman acciones urgentes se estará perdiendo este edén para las futuras generaciones.
———
Eduardo Franco Berton es asesor legal de Natura Bolivia, organización apoyada por Fundación Avina, que trabaja en la Amazonia y miembro de la Alianza Regional Amazónica (ARA).















Autor admin
ARA es un espacio de articulación de instituciones que intercambian experiencias y conocimientos para generar información, elaborar propuestas, incidir y actuar en procesos de conservación y desarrollo de la Amazonía boliviana.